miércoles, 23 de abril de 2014

Nota: Sobre la decadencia de los clubes argentinos

La monarquía europea


El fútbol, un deporte que genera pasión en multitudes, empieza a sufrir un flagelo en su estructura. Los clubes argentinos cada vez están más adeudados, sus patrimonios decrecen, problema con las barras, entre tanto barullo. Lo deportiva no queda atrás, va en degradé. Jugadores prematuros que se van rápido de sus clubes, poca jerarquía, técnicos que duran poco en su cargo. Si estos temas los comparamos con el viejo continente, las diferencias entre los grandes clubes europeos y los argentinos es abismal.
            Las potencias futbolísticas actuales, los que se mantienen en la alta esfera podríamos decir que entre ellos se encuentran el Bayern Múnich, Real Madrid, Barcelona, Manchester City, Chelsea, París Saint Germain, un equipo más o un equipo menos. Algunos de ellos son clubes como es el caso de "El Barsa" o "Los Merengues", también como lo son Boca o River en Argentina. Pero la diferencia es estremecedora en todos los ámbitos. Los clubes argentinos deberían tener la fórmula europea para el mejoramiento de los mismo.
            Por otro lado, están los equipos ingleses y el PSG, clubes que dejan de ser clubes y se transforman en empresas por sus dueños -jeques árabes o magnates- que desembolsan dinero y los llenan con estrellas deportivas. Esto en argentina no ocurre ya que por ley los clubes son asociaciones civiles. Una gran diferencia entre los clubes argentinos y las empresas europeas es que el club de barrio cumple una gran función en el desarrollo de la sociedad. Cosa que no ocurre en el viejo continente. Pero la creación de estos nuevos club-empresa puede llegar hacer una solución para la decadencia en lo deportivo y en lo económico. Y que esto mejore enérgicamente este fútbol argentino, cada vez más machacado, desolado, triste, con cada vez menos caños, menos gambetas, menos toques, menos goles.

            Quizá algún día vuelvan los grande hacer grandes, ya no en formato club, sino en formato empresa.

Perfil: Lionel Messi

Messi es Messi

            Lionel Andrés Messi empezó desde pequeño a jugar en su amado club Newell's Old Boys, donde obligatoriamente frenó su carrera por una anomalía en su crecimiento. El Barcelona apareció en su vida y le ofreció el tratamiento que Lionel necesitó para seguir. Se trató de un problema hormonal, que costó 900 dólares por mes, algo muy caro que la familia Messi no pudo pagar.
            Los visionarios directivos del club catalán, no dudaron en contratarlo apenas lo vieron expresarse en la cancha. No hubo tiempo que perder y el primer convenio que le hicieron se firmó en una servilleta.
            Comenzó a jugar en La Masía (así llaman al lugar de entrenamiento de las inferiores de Barcelona), donde se entrenó junto a todos los jugadores del club, como Gerard Piqué, Jordi Alba y Francesc Fábregas, entre otros. Era un chico introvertido, de poco hablar y reservado. Pero eso no le impidió entenderse a la perfección dentro de la cancha con sus compañeros de juego.
            Cada vez llamó más y más la atención de todos. Necesitó pista con los grandes jugadores. Frank Rijkaard, director técnico del "Barsa" de ese entonces, lo hizo debutar en la primera del club y ese mismo día convirtió un gol. Desde ese momento, la historia del fútbol mundial cambió para siempre. Realizó goles memorables; como el gol contra Getafe que se comparó con el que le hizo Maradona a los ingleses, el gol con el pecho en la final del Mundial de Clubes frente a Estudiantes de La Plata o el golazo que le hizo a Brasil en el amistoso en New Jersey el pasado año, entre tantos.
            Su cuenta personal en premios actualmente es inigualable, tanto como jugador; que ganó todos los torneos en Europa. Su mejor temporada fue 2008/09 con el Barcelona que dirigió Josep Guardiola, terminó ganando 6 títulos en un año, e individualmente fue el único jugador en la Tierra que obtuvo 4 Balones de Oro.
            Muchos lo criticaron por sus malas actuaciones con la selección argentina, pero "La pulga" de 1,70 de altura fue encontrando su lugar con el trajinar del tiempo y se hizo líder de la "albiceleste" (a pesar de su personalidad humilde y tranquila), y creció futbolísticamente de tal manera que se lo comparó con el mismo nivel que tuvo en el Barcelona.

            Messi es el poeta de la pelota que cada entrenador quisiera tener en su equipo. No necesita usar palabras para expresarse, simplemente habla con la pelota. Tiene 26 años y aún le falta mucho camino por recorrer.